domingo, 30 de abril de 2017

Sexxbook: Yuliana y el argentino [primer capítulo]

 Yuliana es una colombiana de buen porte. Una preciosa mujer del caribe que desde pequeña soño con viajar y conocer la Argentina. Cuando vió por primera vez y por televisión todas esas luces de la gran ciudad de Buenos Aires, esos rascacielos del viejo barrio de Retiro, ese pueblo gritón y ruidoso que jugaba en las canchas de fútbol desde las plateas y populares argentinas, Yuliana quedó decididamente enamorada de ese enigmático país lleno de contrastes y pasiones, en fin, Yuli cumplió los 28 años y decidió poner sus pies en aquellas frías y húmedas tierras, desde su natal Bucaramanga.

 En realidad, el verdadero proposito de su escapada a la Argentina era Eduardo, un fornido argentino que había conocido por facebook el año pasado. Ambos se mandaron muchas fotos durante meses y se la pasaban chateando contandose toda su vida. Eduardo había quedado completamente enamorado de la colombiana cuando ella le mandó las primeras fotos. Por cierto, la caribeña era muy bella, con su espectacular cuerpo. La morena, como le decia Edu, tenía una cola bien parada y redonda. Tenía unos grandes pechos que se había operado a los 20 años cuando lo único que quería en la vida era ser modelo publicitaria. Su espalda arqueada y su culo parado volvieron loco a Eduardo que la invitó sin dudar a su país.

 Yuliana recibió dos pasajes de avión ni bien Eduardo juntó la plata durante meses, una vez que ella le prometió amor eterno. Un amor que solamente le faltaba el encuentro físico y personal, pero que se había materializado desde dos puntos lejanos del mapa, él en Buenos Aires y ella en Bucaramanga. Las redes sociales habían posibilitado que dos almas solitarias se encuentren.

 Eduardo se fue a dormir temprano ese día. Tenía que ir a recoger a primera hora a Yuliana en el aeropuerto internacional de Ezeiza. Él estaba muy ilusionado con conocerla personalmente, decía que tenía muchas ganas de verla y ya habían pactado no charlar durante el tiempo que estaría viajando en avión, pero si se avisarían por mensaje de chat que el avión estaba por aterrizar. Ambos estaban cerca de mirarse a los ojos y decirse algo personalmente y asi lo hicieron.

 Yuliana lo vió parado solo en el hall del aeropuerto y ella corrió para abrazarlo. Ambos se abrazaron y se dieron un beso. El encuentro pudo haber sido algo poco feliz pero a ambos se le dibujo una gran sonrisa en sus bocas. Yuliana estaba hermosa por donde se la viera, tal es asi que muchos en el aeropurto la moraban porque llamaba la atención por como se había arreglado para que la viera su amado del facebook, que pronto se transformaría en su vigoroza pareja.

 Él la invitó a su casa y allí durmió ella por varios días, en una habitación de huespedes en la casona de Eduardo. A la segunda noche, luego de mirar películas en la noche, Eduardo por fin se acostó con su amiga colombiana. Cogieron como locos disfrutando y haciendo de todo. Yuliana le practicaba sexo oral como si fuera una profesional y Eduardo, complacido le devolvía esa atención con una buena chupada de concha. Yuliana le agarraba la cabeza como queriendo sacarcelo pero en realidad lo empujaba para que apriete con la boca su clitoris. En el segundo día de Yuli en Argentina, los tortolitos cogieron durante toda la noche en la habitación de él. Yuliana montó la pija de su amigo argentino y él sacandose la camisa y quedando completamente desnudo, la hizo cabalgar su falo una y otra vez. La negrita subía y bajaba apretando su vulva y golpeando la pelvis de Eduardo. Él, extasiado por el movimiento ritmico de ella, soportaba con fuertes espasmos de placer, las embestidas vaginales de su amada caribeña, hasta que luego él la agarró por la cintura y la cogió en posición perrito sintiendo los embates de sus preciosas nalgas contra su pelvis. Comenzó despacio y lento y terminó cogiendola rápido y fuerte mientras ella gemía y suplicaba que acabase. Eduardo sacó su pija y le acabó por toda su espalda. Ambos quedaron extenuados y durmieron hasta el medio día.

 Ellos nacieron el uno para el otro y las redes sociales lo habían juntado a pesar de la larga distancia que lo separaban uno del otro. Ella le hacía las tareas de la casa, ya no necesitaba de una mujer que le limpie la casa, quería agradecer todo lo que Eduardo era para ella trabajando como ama de casa y siendo su puta. A Yuliana le gustaba vestirse provocadora mientras lavaba la ropa o hacia otras tareas para el hogar.



martes, 25 de abril de 2017

Marina se desvirga en vacaciones con su padrastro [primera parte]

  Marina estaba aburrida en su casa, sus amigas se fueron a bailar y su madre no la dejó ir por las bajas notas en el colegio.

 A esta belleza se le ocurrió sacarse unas fotos en su casa para pasarselas a su actual novio, para ello se vistió para impresionarlo y luego se fue sacando la ropa para mostrar ese hermoso cuerpo en desarrollo.

 La pequeña Marina tiene 17 años cumpidos y también un notorio talento para atraer al sexo opuesto. En lo que va del año tuvo tres novios, con los cuales no había podido tener todavia su primer relación sexual. El nombre de su novio era Marcos y lo conoció en un boliche al que ella iba con sus amigas. Él tenía 20 años más que ella porque asi le gustan. A Marina los encandila los hombres maduros de unos 40 años.


 A Marina le encanta el sexo oral y le gusta hacer sumisamente lo que un hombre más grande le imponga hacer, también le encanta que le acaben en su carita angelical.

  Parece haber descubierto que su pasatiempo preferido es mirar hombres y tener sexo con distintos y más de uno a la vez.

 Marina es lo que se podría decir "toda una mujercita liberal en su vida y sobre todo en la cama". Siempre le gustaron las historias de aventuras que envolvía a personajes miticos en épocas remotas de la.antigüedad o también le encantaban, - porque su hermano mayor solía leerselas -, historias de ciencia ficción relacionadas al espacio y a los alienigenas. Cuando Marina creció y escuchó la primera historia erótica de boca de una amiga, quedó facinada con este tipo de generos poco explorados en la literatura.

  Cuando tuvo su primera experiencia sexual, Marina se dió cuenta de que esas historias eroticas podían mutar también en historias porno o xxx, donde el sexo explicito estaría presente en primer plano. Le gustaban todos los sub-generos que incolucrarían a todo tipo de personajes y situaciones como: mujeres casadas, prostitutas, - fantaseaba a menudo que ella era una puta muy guarra -, adolescentes a punto de debutar sexualmente, bisexuales, bisexuales con parejas, parejas en trios con prostitutas, mujeres solas aventureras y hombres irresitibles para cualquier mujer que terminan cogiendose a la hija y a la madre.


 Marina escribía y disfrutaba sobre todo eso y a menudo iba a la habitación de su madre y de la pareja de ella y se masturbaba pensando en su padrastro, pasaba de media hora a 40 minutos tocandose y masturbandose pensando en él. Le gustaba mucho como imponía su masculinidad y machismo en la casa, con su madre, otra mujer realmente bella como la hija. Es extraño decirlo pero a Marina le gustaba como Marcelo imponía su machismo en la casa, ella sentía arduos deseos de ser dominada por él, acariciada y penetrada, que le impongan un buen rato de sexo y si es posible a la fuerza, para asi sentirse sometida al ser agarrada tenzmente por las fuertes manos de él y luego ser obligada a compalcerlo en todo.

 Eso mismo pasó con Marcelo, - la pareja de su mamá Beatriz -, que estando los tres de vacaciones en la ciudad balnearía de Cariló, en la provincia argentina de Buenos Aires, se terminó acostando en la misma cama con las dos mujeres (madre e hija), tal vez una fantasía que muchos hombres tuvieron alguna vez y desearían concretar, aunque eso suene bastante enfermizo.

 Marina le contó solamente a su mejor amiga cuando ella fue desvirgada por la pareja de su mamá, aquel verano pasado, muy cerca de las playas de Cariló. Aquella cálida, - y luego húmeda - noche de enero, fue una noche que ella nunca olvidaría.


 La hermosa blonda teenager y sus amigas habían quedado en ir a bailar, pero como ella, su madre y Marcelo habían quedado también en ir tempranito a la playa, prefirió cancelar la salida a los boliches (en realidad fue una excusa porque ella estaba planeando una fiesta con la pareja de su mamá)

  Los tres se habían dispuesto mirar una película y así lo hicieron. La familia feliz sentados en el sofá en, el departamento que habían alquilado a solo tres cuadras del mar, con una vista providencial, desde aquella altura podía verse la inmensidad del oceano.

 Cuando Beatriz empezó a dormitarse mientras intentaba concentrarse para mirar la película con atención. No pasaron ni cinco minitos cuando lo único que se escuchaba entre ellos tres era el ronquido de Beatriz.

  Marina no dudo ni un minuto de que algo iba a cambiar en su vida, en aquel cómodo sofá en Cariló. Ella lo miraba a Marcelo y este le sonreía de a ratos, pero a medida que transcurría la película, él se ponía un poco incomodo hasta que...

 Marina le dijo: - ¡Marcee! ¡No te vas a dormir! (Le reprochó a su padrastro en voz baja para no despertar a su madre y haciendo un pucherito)

 Marcelo: - No preciosa, me dormí por un ratito pero ahora estoy bien despierto.

 Marina: - ¡Yo no hablo de eso! (Le volvió a reprochar ella con mucha gracia y con una sonrisa mirandolo fijamente a él a los ojos)

 Marcelo: - ¡Ah bueno! ¿A ver que te pasó ahora preciosa? (Sonriendo)

 Marina: - Ella duerme (por su mamá) y vos y yo estamos solos (le saca la lengua a Marcelo haciendo una morisqueta burlona y se acerca más a él)

 Marcelo queda sorprendido cuando Marina le empieza a acariciar la pierna. La rubia le mete un beso seco en la boca y se le queda mirando fijamente a los ojos. Marcelo mira a la mamá de Marina y viendo que no reacciona por su profundo sueño, se trenza en un beso de lengua con su hijastra. Las caricias entre ambos acompaña a más besos en sus cálidas bocas. Marcelo besa el cuello de Marina hasta bajar a sus hermosos y redondos pechos. Las manos de ellas atacan la bragueta de su padrastro y las de él siguen apretando esos pechos de miel que saboreaba con placer.

  Los gemidos de Marina resonaron en lo más recondito de su ser. Ella estaba extasiada por la prodigiosa lengua de Marcelo, que mientras deleitaba con su boca en aquellos tiernos pechos, la jovencita le acariciaba los genitales a él. Ambos estaban todavia en ropas por lo que decidieron ir a la alcoba matrimonial mientras mamá Beatriz roncaba como un cerrucho en el aplastado sofá (continuara)




domingo, 23 de abril de 2017

Candela y el profesor (confesiones de una adolescente)

 Categoría: confesiones.

  Esta es la historia de Candela, una adolescente que ardía en deseos de tener sexo, pero no con cualquier chico de su edad. Ella deseaba tener su primera relación sexual con un hombre experimentado y mayor. Candela contaba con 18 años de edad recien cumplidos, una linda edad para perder su virginidad. No tenía novio ni le interesaba mucho tener pareja por ahora, solo quería tener sexo con un tipo mayor que ella.

 Cande se crió sin su padre, que la abandonó a ella, a su madre y a su pequeño hermano hace varios años. A menudo, ella sentía que le faltaba ese cariño paterno que toda muchacha necesita desde muy pequeña. Seguramente Candela iba en busca de aquel cariño (disfrazado de sexo) con alguien que le enseñe y la haga sentir una mujercita. Ella era flaquita, con un lindo culito parado, como para que algún viejo verde no le quisiera enseñar algunas cosas que a ella le iba a encantar.


  Una tarde de otoño, Candela se disponía a ir a clases particulares de inglés, - que daba el profesor del instituto a donde ella asisitía -,  a pocas cuadras de donde vivía junto a su madre y hermano. Ese día podía verse su sonrisa y candor, pero esos nervios también le tocaban por dentro. Estaba muy ilusionada porque empezaba clases particulares con un profesor muy querido por todo el instituto. Uno de los profesores con mas años en aquella institución.

 Candela se arregló bien para la ocación. Se pusó su faldita azul, (se puso una corta por cierto), se perfumó las bragas y se maquilló para que el profesor Gonazalez no le quitara la mirada de encima. Salió caminando por la vereda y notó como varios hombres la miraban y hasta le decían obsenidades. Cuando pasó por una obra, uno de los albañiles salió a decirle las cosas que haría con esa colita paradita. Ella seguía de largo sin inmutarse, en fin, la alumna iba directo a probar suerte con un profe que le gustaba.


 Cuando llegó a la casa del prestigioso profesor Gonzalez, este la recibió con un efusivo beso. Podía verse como Candela tomaba un color rojo en su carita y de eso se percataba el viejo profesor de inglés.
 Sin tapujos, el profe le confesó a Vanesa, que ella era hermosa y que estaba seguro que le iría muy bien en los examenes finales de su materia. De repente ella se queda muda y baja la cabeza en señal de tristeza. Hace un pucherito con la boca y suelta unas palabras:

 - "Profesor..., me encantaría que me diga que es lo que ve en mi".  (Silencio absoluto),

 Él la mira y luego dice: "me pareces una niña muy bella" ¿porqué me lo preguntás?"

Candela: -"¡Porque desde hace tiempo que sufró mucho la incomprensión de los demás! ¡A nadie parece importarle mi vida! ¡Hace años que no tengo cariño! En realidad me hacen falta clases de inglés pero yo quería verlo a usted".

  El profesor hizo un gesto de sorpresa y siguió en silencio, pero soltó una sonrisa y la miró fijamente a sus ojitos pintados. Le contestó:

 - "Me parece que tendrías que ir a tu  casa, esto va a traernos problemas a los dos".

  Vanesa no se achicó, le acercó sus dulces labios a los del viejo y le soltó un cálido beso en la boca. Gonzalez quedó estupefacto ante semajante osadía de la chiquilla. Él pensó en irse del lugar por lo incomodo de la situación, pero se dió cuenta que no podía dejar su casa, asi que su instinto animal la tomó por la cintura y la besó como loco, así lo quiso ella.


 Los labios del geronte y la adolescente se entrelazaron en un beso infernal. Ambas bocas se fusionaron en un solo ser, parecía como si estuvieran haciendo el amor con la boca. Ella se había jurado guardarse para un momento asi, pues había tenido un noviecito que solamente le daba besos y algunos toquetones en sus tetitas y su hermoso culito trigueño. Gonzalez le preguntó:

"¿Lo hicistes alguna vez?"

 A lo que la joven le contestó que no, que era virgen. El viejo se puso más verde que de costumbre y se tomó el asunto muy personal. Le bajó la tanguita pasando por sus largas piernas mientras le daba besos en todo el cuerpo. Ella se comenzó a estremecer, como si un terremoto azotara su esplendido cuerpito. Gonzalez le sacó la tanga (enredada en los zapatos de taco alto de su alumna), así se dispusó a chuparle el clitoris con su vieja y avida lengua. Por un buen rato lamió y lamió esa conchita cerrada y con olor a perfume. El viejo la saboreaba como si se tratará del más rico plato de exquisiteses que podría probar alguna vez, pero no era la primera adolescente que desvirgaba, tuvo épocas de juventud donde el profesor era todo un don juan.

  Candela se deshacia de placer, gimiendo como una zorra cuando Gonzalez le metía la lengua en lo mas profundo en su concha. Ella se retorcía de placer y quería que él siguiese así todo el día. Cuando el profe se percató de que Candela estaba ardiendo de deseos de ser penetrada (ella empujaba la cabeza de Gonzalez para hacer mas fuerza contra su cálida y ya mojada vagina) El viejo se levantó de su posición y la instó con sus grandes manos a que se agachará para chuparle su verga. Ella no tardó en cumplir con Gonzalez y le sacó la pija del patalón para darle una frenética mamada. Se la pasó por sus labios y luego se la introdujo jugando con su lengua y saboreando todo su glande. Al profesor se le iban los ojos para atrás del placer de aquella chiquilla de 18 recien cumplidos. ¡Parecia toda una zorra experta!


 La cuestión es que ella había salivado toda la pija del viejo y una mezcla de semen y baba caían sobre el pecho de Candela.

 Ambos se quedaron mirandose. Ella esperando del viejo como una perrita que quiere el hueso. El geronte la insertó como si su pija fuera un arpón y rompiendo la telita de Candela la empezó a coger como loco. Ella estaba loca de placer, su cara primero se deformo del dolor que le causó la primera penetración en su virginal conchita para que finalmente le dieron duro durante un buen rato. Ambos, la joven Candela y el viejo profesor, se miraron mientras ella era penetrada con más fuerza y vigor. Candela parecía muy satisfecha por esta embestida del viejo, tanto así que el viejo verde le metió un dedo en el culito y jugaba con el ano de su alumna. ¡Le dejaba el culo para él! El viejo estaba por acabar y ella dwjó que lo haga dentro de ella. De repente el viejo Gonzalez sacó su pito de la joven vagina se su alumna y empezó a salir chorros de semen a borbotones.


 Candela rapidamente buscó su tanguita negra y se la pusó con todo el semen del viejo correandole por la pierna. El viejo le prometió que la proxima vez estudiarían algo y luego le haría sexo anal. A lo que ella lo miró contenta esperando seguramente que ese día llegue mañana mismo. Los dos se despidieron con un efusivo beso y Candela siguió su camino a casa donde la esperaban su madre y su hermanito, pero siendo toda una mujer.

sábado, 22 de abril de 2017

Sexo desenfrenado con Julia y Yanet (relato xxx) [1° parte]

Categoria: trio y grandes relatos.

   Mi novia y yo siempre nos sentimos atraidos por la aventura. Queriamos experimentar una relación de tres con una mujer y nosotros dos. A mi me encantan las negras flacas, bien culonas y con grandes tetas, pero lo mas importante era que fuera bien fogoza y loca en la cama. Mi mujer concintió de que experimetemos con alguna zorra que a ella le gustase también, pues queria experimetar una relación lesbica y heterosexual a la vez.


 Salimos esa misma noche a bailar a un boliche de zona norte y nos la pasamos de 10. Había allí muchas mujeres bellas y debo confesar que mi novia era una de las que se destacaban con su hermoso cuerpo, con un vestido entero tipo mini que le dejaba ver sus espectaculares piernas y su apretado culito redondeado. Las mujeres la miaraban todo el tiempo y los hombres se la comían con los ojos. Por supuesto que me había quitado toda actitud de celos para esta salida, y eso me agradó porque disfrutaba viendo lo popular que era mi chica en esa discoteca.

 Cuando nos dispusiamos a salir de alli, eran como las 4 de la madrugada y vimos a una chica sentada en uno de los sillones de los reservados mirandonos a los dos, parecía querer impresionarnos con su belleza elocuente. Con solo dos minutos de miradas esa hermosa morena había logrado que no nos vayamos sin ella. Mandé a mi mujer que le hablará para ver si aceptaba nuestra protesta. Julia se acercó despacio caminando hacia nuestra misteriosa amiga y la encaró hablandole reservasamente. Le invitó un trago de parte mia, podía verse su sonrisa y una leve sonrisa dirigida a mi, por el cumplido de invitarle un trago y las dos empezaron a hablarse muy contentas, como si se conocieran de toda la vida. Julia le dijo que nos ibamos a casa, que si quería venir con nosotros, que la invitabamos con mucho gusto, pues nos habia caido de maravillas. Era lo que a ambos nos gustaba: una hermosa morena, simpática y con un cuerpo de pelicula.

 Llegamos a casa y las dos seguían hablando muy amistosamente, era un buen paso para lo que vendría después: hariamos una partuza que los tres disfrutariamos como locos. Julia (mi mujer), Yanet y yo. Yanet nos contó que ella vino a la Argentina de muy chiquita desde Colombia (pais de hermosas mujeres por cierto), y que le encantaban los argentinos y este país. Ella quería vivir en Argentina y tal vez casarse aquí, ya no le inreresaba volver a su país de origen.


 Cuando eran casi las 5 de la madrugada y ambas mujeres se encontraban en una charla muy acalorada, vi como Julia le enchufó un beso francés a nuestra amiga colombiana Yanet. Los tres hicimos silencio por un rato y luego ellas se miraron riendose a carcajadas de pura alegría. Lo inevitable estaba por suceder.

 Cuando mi mujer y Yanet se rieron mirandose ambas a pocoso centimetros una de otra, ambas me miraron directamente a mi para sumarme a la fiesta. En un instante los tres estabamos besandonos y saboreando nuestras bocas en un impulso desenfrenado de deborarnos entre los tres. Fue que decidí ir mas rápido que ellas dos y quitarme la camisa, en ese momento ambas saltaron a mi pecho, besandome y sobando mi torax hasta llegar de a poco a mi partes intimas. En ese momento, Yanet, mirando a mi mujer dijo: "que espera para chupar el pito de su marido", Julia estalló de la risa por tutearla y la miró con carita de cómplice. Ambas agarraron mi falo y empezaron a pajearme con mucha fuerza, sus frenéticas manos hacían exaltar a mis ojos y amis bolas. Las bocas de ambas ya se encontraban sobando mi glande: primero una y despues la otra. Se turnaban para meter la boca en mi pija. ¡Como la chupaban esas guanacas! La negra Yanet se la metía hasta el fondo de su garganta ahogandose con su saliva y mis liquidos seminales. Mi mujer seguía con su sonrisa contenta de placer por verla desperada chupando la pija de un argentino, - como ella decía que la tenían loca por lo lindos que le parecían -, la cuestión es que Yanet estaba encendida y poniendo mi pija roja, dispuesta a explotar por las varias embestidas que la colombiana le daba con sus gruesos labios rojos y su garganta profunda.... (continuará)

lunes, 6 de junio de 2016

Cuatro zorras que podrian ser parte de tu rutina.

Tu hermana anda sacandose fotos como
Esta

Tu novia te propone esta lenceria para despues
De la boda. Mmmm!

Tu personal trainner podria ser Silvia
Saint, con un poco de suerte.

Tu jefa tiene una foto de estas en su PC
Y tu ni te lo imaginabas.


Retro pornstars

Estas mujeres son la voz de la experiencia en
Lo que se refiere a la industria del porno.
Zorras entradas en años y en muchas escenas
XXX.